Litoral (Condado Litoral)

Ecosistema: Litoral. Comarca: Condado Litoral / Huelva / Andalucía

Incluye múltiples hábitats terrestres presentes en las llanuras costeras, islas e islotes como las playas arenosas o de acantilados, campos de dunas, estuarios... y hábitats marinos constituidos por aguas someras y confinadas o semiconfinadas. El ecosistema Litoral ha sido fuente de multitud de recursos alimenticios y materias –pesca, marisqueo, arenas–, y medicinales, como baños terapéuticos.

SACA DE YEGUAS
Esta práctica de origen ancestral fue regulada por el Duque de Medina Sidonia en 1504. En ella se menciona la figura del “yegüerizo” del concejo que se encargaba de sacar el ganado de los prados acotados al efecto y dirigirlo a Almonte el 26 de junio. Actualmente esa práctica es orga...nizada por la Asociación de Criadores de Ganado Marismeño, fundada en 1982, con la colaboración del ayuntamiento de Almonte, Huelva.
En este ritual participan unos 1500 équidos entre caballos, yeguas y potrillos, aunque el número depende de lo bueno que haya sido el año en lluvias y pastos. Durante el año, las yeguadas marismeñas pastan, en estado semisalvaje, en determinadas fincas arrendadas por sus propietarios o en las acordadas por los municipios como “hermandades de pastos”. En ellas, pasan la mayor parte del tiempo agrupadas en zonas concretas o careos, bajo el control de un único semental, llamado “garañón”, que las cubre y mantiene unidas, generalmente alrededor de una buena zona de pastos y abrevaderos o zacayones. En períodos de sequía o inundaciones, el ganadero se desplaza a la zona para comprobar si es necesario el traslado del ganado a otra zona de mayor altura o el aporte de alimentos adicionales.
Dependiendo de la distancia a los careos, los yegüerizos se dirigían a la marisma a buscar a las yeguas y potros de la raza marismeña uno o varios días antes del 26 junio, fecha en la que hay que llegar a Almonte. Los ejemplares adultos están marcados por sus propietarios. En la marisma se pernocta, bajo el mando de los mayorales, y antiguamente solían realizarse otras actividades, hoy día prohibidas, como la caza de “mancones” (aves en muda) o de conejos para preparar los guisos. Estos jinetes forman varias “tropas” y, con ayuda de las varas de sabina marina [Juniperus phoenicea subsp. Turbinata (Guss.) Nyman] o “chivatas”, van arreando a los animales para conducirlos a puntos concretos de la marisma llamados “rodeos”. Los yegüerizos deben ir separando aquellos ejemplares que no quieren trasladar a Almonte, tarea complicada debido al carácter gregario de los equinos. Hoy día, el Parque impone el paso por La Boca del Lobo para partir hacia Almonte. Es importante realizar las siguientes tareas en cada rodeo: contar las cabezas, estimar su valor de mercado y hacer un reconocimiento visual de cada ejemplar.
Así, frente a las playas del Rocío se reúnen el 26 de junio por la mañana para comenzar su trayecto a Almonte. Tras pasar por la ermita, los yegüerizos son bendecidos por el sacerdote y toman posteriormente el camino rural de Los Taranjales, de unos 15 km. No llegan a Almonte hasta ya avanzada la tarde y sestean cerca del arroyo de Santa María, donde organizan la entrada en el pueblo por lotes. Allí, cada hierro (recordemos que el ganado tiene propietarios), descansa en unos grandes corrales habilitados. La delimitación exacta del trayecto y los lugares de descanso, antes variables, unido al reciente paso (desde 1997) por El Rocío y el recorrido por el interior de Almonte, han incrementado la afluencia turística a la práctica.
Al día siguiente, coincidiendo con el inicio de la Feria Ganadera, los potros son separados de sus madres, marcados con hierros, herrados y puestos a la venta. La técnica de “echar el hierro” consiste en marcar a fuego la nalga de los potros del año con el hierro o “abrevio” que identifica al dueño. El animal se inmoviliza con un lazo y los ganaderos le sujetan por la cabeza y el rabo para “echarle el hierro”, tras lo cual le aplican aceite lavado con agua para evitar una posible infección. Al mismo tiempo, comenzarán otras actividades tradicionales como la medición de las yeguas, su desparasitación y la “tusa”. La tusa es un trabajo cualificado que requiere amplia experiencia para cortar con unas tijeras especiales las crines y las colas de los potros y yeguas. Se realiza en un estrecho pasillo, llamado cárcel o “trágala”, que forma parte del corral. Tiene una finalidad comercial, al mejorar la presencia del ganado para la venta, y otros objetivos relacionados con el manejo, como evitar que el ganado que regresa a la marisma se enrede en el monte o en las alambradas y facilitar la cubrición. Tras la semana de la feria, el ganado restante vuelve a la marisma hasta el año siguiente. Los ganaderos limitan el número de machos, vendiéndolos para diversos fines según su calidad, mientras que conservan la mayoría de las hembras reproductoras, siendo esta la razón por la que se habla de yeguas, más que de caballos, y a sus criadores se les llame yegüerizos. Esta práctica de la saca de yeguas encuentra ejemplos comparables en las rapas das bestas de algunas zonas de la Galicia rural y en los “asturcones” asturianos. Aunque su importancia económica actual es muy marginal, su ritualización festiva y su conversión en atractivo turístico la mantienen como una práctica importante.
Inventario Español de Conocimiento Tradicional
Créditos imagen:
http://www.andalucia.org/es/eventos/saca-de-las-yeguas/ Fecha de consulta: 24/05/2017
Referencia geográfica: Almonte (Condado Litoral / Huelva / Andalucía)