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12.01.2018 Sara Guadilla Sáez Bosque atlántico (Liébana) Otros aprovechamientos SACA DE CORCHO Para sacar el corcho de las zufras (alcornoques) se trepaba al tronco del árbol con una hacha y una cuña, a veces también con un martillo con el que golpear la cuña, usando en su defecto el mango del hacha. Primero se hacía un corte vertical en el tronco del árbol seguido de un cort...e horizontal en la base de la que será la plancha de corcho. A partir de "abre" (separa) el corcho del tronco con ayuda del hacha. Una vez obtenida la plancha de corcho, se apilaba con otras en el suelo y se cargaba en un carro para sacarlas fuera del monte.
Información extraída de entrevista a Juan, 89 años, vecino de Cambarco, el día 29/04/2016.
Cabezón de Liébana, Cantabria.
09.01.2018 David García del Amo Montaña alpina (Las Alpujarras) Labranza Al ser una zona montañosa no tienen grandes superficies de cultivo, por ese motivo aterrazan las laderas de la montaña creando pequeños bancales escalonados. Además las condiciones climáticas pueden hacer que el trabajo de campo sea muy duro. Los campesinos ya saben que el clima en la montaña es muy... distinto al de otras zonas y lo reflejan en refranes populares tales como "El que es buen año para el valle; en la sierra no hay nombralle".
Capileira
18.07.2017 Petra Benyei Agroecosistema - Dehesa (Lozoya Somosierra) Imágenes Encina singular
Sara Muñoz Palacios
18.07.2017 Petra Benyei Agroecosistema - Dehesa (Lozoya Somosierra) Imágenes Ganado bravo en una finca cerca del camping de Navalafuente
Angel Alfa
12.07.2017 Enric Ballesteros Clavero Litoral (Menorca) Pesca de hilo PESCA DE ARTE MENOR-PALANGRE Dónde: Menorca Cuándo: Siglo VII a.C hasta la actualidad Cómo: El palangre es un arte pesquero que se fundamenta en una cuerda de gran longitud (llença), con dos boyas de flotación dispuestas en sendos extremos. De la soga principal cuelgan otras cuerdas de menores ...dimensiones, tanto en diámetro como en extensión. Éstas están separadas por una distancia aproximada de uno o dos metros para que no se enreden. En el extremo de cada una de las cuerdas menores se encuentra un anzuelo. Este arte deriva del volantín o sedal de tres anzuelos que su momento ya era utilizado por fenicios y egipcios, convirtiendo a la pesca de palangre en una de las más antiguas.Se considera pesca selectiva debido a que cada anzuelo es de un tamaño diferente, capacitándolo solamente para un tipo de captura. Podemos diferenciar el palangrillo, que es un tipo de palangre exclusivo para capturas de reducida envergadura, como el raor. Cabe destacar que es un arte muy bien considerado, porque no daña las capturas, y llegan en excelentes condiciones para su comercialización. El “lluç de palangre” (merluza de palangre) es un ejemplo.
Institut Menorquí d’Estudis. Tipus de pesca. pp 1. Disponible en: http://agroxerxa.menorca.es/documents/documents/2975docpub.pdf . Fecha de consulta: 11-07-2017 Confraria de pescadors de l'Escala. Les arts, palangre. pp1. Disponible en: http://www.cpescala.cat/artesCAT.php . Fecha de consulta: 11-07-2017 Domingo A., Forselledo R., Miller P., Jiménez S., Mas F. y Pons M 2014. International Comission for the Conservation of Atlantic Tunas. pp.1. Disponible en: https://www.iccat.int/Documents/SCRS/Manual/CH3/CHAP_3_1_2_LL_SPA.pdf . Fecha de consulta: 12-07-2017
12.07.2017 Enric Ballesteros Clavero Litoral (Menorca) Pesca con red PESCA D’ENCERCLAMENT Dónde: Mallorca Cuándo: Actualidad Cómo: La pesca d’encerclament (pesca de cerco), es un arte que se lleva a cabo por un conjunto de dos embarcaciones, que desempeñan funciones diferentes. Normalmente los botes salen a la mar durante la noche, con el objetivo de llegar al p...uerto durante la mañana. Una vez localizado el pescado mediante radar, la embarcación principal empieza a extender sus grandes redes, a veces de centenares de metros de longitud, rodeándolos. Las urdimbres disponen de flotadores, de plástico, en su parte superior, y de pesos en su parte inferior, por lo cual tienen que ser almacenadas en vertical encima del barco. Una vez el pescado ha sido cercado, el bote auxiliar, de menor tamaño, entra en medio de la malla y enciende una potente luz que atrae a la captura. Simultáneamente, la parte inferior de la red empieza a estrecharse por acción de una cuerda que se recoge en el bote principal, creando así una estructura con forma de saco de la cual el pescado no puede escapar. En ese momento las redes empiezan a subirse y se depositan en la nave principal. La pesca d’encerclament no es un tipo de pesca selectivo y la polémica es frecuente por la captura de especies protegidas o peces sin valor económico que acaban muertos.
Confraria de pescadors de l'Escala. Les arts, Pesca d'encerclament. pp1. Disponible en: http://www.cpescala.cat/artesCAT.php . Fecha de consulta: 12-07-2017 El Blog del mar, 2014. La pesca del cerco y su conflicto. Disponible en: http://www.elblogdelmar.com/la-pesca-del-cerco-y-su-conflicto/ . Fecha de consulta: 12-07-2017
12.07.2017 Enric Ballesteros Clavero Litoral (Menorca) Pesca con red PESCA DE ARRASTRE-BOLITX Dónde: Menorca Cuándo: Siglo II d.C hasta el siglo XX Cómo: El bolitx es una variedad de la pesca de arrastre, introducida por los árabes, la versión de arte menor de la pesca de bou. En la zona de Maó, mediante ésta técnica, se capturaban los denominados gerrets (Spica...ra smaris), boquerones y en particular grandes cantidades de sardina. Por el contrario en la zona de Fornells se capturaba pejerrey mediterráneo, muy apreciado, sepia o gambas. En Fornells (Menorca) está documentado que los pescadores con la técnica de bolitx (bolitxers) eran, en general, jubilados que, debió a sus míseras pensiones, agradecían si conseguían diez duros faenando en sus embarcaciones. En los años cuarenta en la localidad había tres botes “bolitxers”. Las naves eran muy sencillas, con un angosto trozo de cubierta donde se encontraban los tiradores, sin velas ni motor. Las zonas de pesca más propicias del puerto de Fornells se encontraban a poniente, entre Sa Creu y la punta de Les Salines. Algunas veces llegaban hasta la isla de Ses Sargantanes, dónde podían lanzar las redes (bol) seis o siete veces. Un refrán Balear anuncia: "El bon bolitxer és qui pesca pel febrer" (El buen bolitxer es el que pesca por febrero)
Oliver P. El mar, la pesca y la investigación marina. ¿Qué es la pesca de arrastre? pp1. Disponible en:http://pereoliver.com/que-es-pesca-de-arrastre/ . Fecha de consulta: 12-07-2017 Sintes A 2009. Menorca. Entre els plecs de la memoria, Bolitxers del port de Fornells. pp1. Disponible en: http://www.esmercadal.es/WebEditor/Pagines/File/PREMSA/200902/20090205MEN023.pdf El refanyer. Disponible en: http://el refranyer.com/ref/el-bon-bolitxer-s-qui-pesca-pel-febrer . Fecha de consulta: 11-07-2017
12.07.2017 Enric Ballesteros Clavero Litoral (Menorca) Pesca con trampas PESCA DE ARTE MENOR-NANSES Dónde: Menorca Cuándo: Hasta el Siglo XX Cómo: La nansa es una trampa troncocónica tapada en su base por una pieza con forma de embudo. Tradicionalmente ha sido fabricada con juncos o esparto, pero en los últimos años incluso se han empezado a fabricar algunas de plás...tico, rechazadas por los pescadores tradicionales porque, de perderse en el mar, no se degradan y quedan como residuos. Los peces y otras capturas, al entrar por la boca del embudo, atraídos por la yesca o cebo (sustancia compuesta por diversos tipos de residuos de capturas anteriores, como tripas o partes de pescado), son incapaces de salir, quedando atrapados en el cesto. En función de la captura deseada los pescadores varían la yesca. Usualmente la pesca con nansa transcurre en el intervalo de uno a tres días, lo que fuerza a los pescadores a no señalizar sus nanses con boyas, y recurrir a otras referencias, comunmente paisajísticas, por miedo a robos. En la zona de Menorca las nanses han sido usadas recurrentemente por los pescadores tradicionales, pero hoy en día se ha abandonado esta técnica para pasar a artes más rentables. Las especies que pueden ser capturadas mediante ésta técnica son: calamar, pulpo, sepia, congrio, rape o morena entre muchos otros. En el caso particular de la sepia (nansa sipiera), en vez de cebo animal se ponen ramas de rusco o lentisco. La época en la que las capturas son más cuantiosas, es en los meses de marzo, abril y mayo, coincidiendo con el período de reproducción de la sepia, en la que la hembra entra en la nansa para depositar sus huevos en las ramas. Los pescadores, una vez han capturado a los individuos adultos, devuelven los tallos con las postas al mar para que la especie se regenere, causando así un impacto reducido.
Institut Menorquí d’Estudis. Tipus de pesca. pp 2. Disponible en: http://agroxerxa.menorca.es/documents/documents/2975docpub.pdf . Fecha de consulta: 12-07-2017 Peix de Sitges. La nansa, art de pesca artesanal. pp1. Disponible en: http://www.peixdesitges.cat/pescadors/arts_nansa.html . Fecha de consulta: 12-07-2017 La Cueva JL 2015. Xtec, Geografia (3 ESO). El sector primari, nanses. pp1. Disponible en: http://blocs.xtec.cat/hmcjlacueva/files/2015/03/Pesca-Quimet-Card%C3%B3-Camps_1956_bloc.jpg . Fecha de consulta: 12-07-2017
11.07.2017 Enric Ballesteros Clavero Litoral (Menorca) Marisqueo MARISQUEO Dónde: Maó y litoral menorquín Cuándo: Actualidad Cómo: El marisqueo en la zona de Menorca se limita actualmente a grupos reducidos de mariscadores o a algunas familias con cultivos de diversas especies. Se pueden encontrar algunas regiones de cría de mejillones, las “muscleres” (bat...eas), dentro del puerto de Maó i otros grupos que se dedican a la recolección de moluscos con herramientas tradicionales. Las especies más frecuentes para su marisqueo son los mejillones, los berberechos, la ostra, la ortiga de mar, los “cornets” y las lapas, entre otros.
Institut Menorquí d’Estudis. Tipus de pesca. pp 3. Disponible en: http://agroxerxa.menorca.es/documents/documents/2975docpub.pdf . Fecha de consulta: 11-07-2017
11.07.2017 Enric Ballesteros Clavero Litoral (Menorca) Pesca con red PESCA DE ARRASTRE-PESCA DE BOU Dónde: Menorca Cuándo: Siglo XVIII hasta la actualidad Cómo: Pesca de arrastre realizada por embarcaciones de mayor tamaño que las embarcaciones tradicionales. En algunos casos se lleva a cabo por dos embarcaciones si éstas no son suficientemente grandes. La labor... del barco es tirar de una red, con forma de embudo y de grandes dimensiones que barre el fondo marino. Consta de una parte más estrecha y totalmente cerrada y otra con una gran abertura, en el extremo contrario. La parte angosta presenta diversas plomadas para que se mantenga pegada al fondo, mientras que la parte superior de la boca del embudo flota ligeramente gracias a unos plásticos o corchos con objeto de incrementar el rango de captura. Las mallas son arrastradas a lo largo del suelo, atrapando a todos los individuos que estén en su trayectoria. Usualmente los pescadores calan las redes de arrastre dos o tres veces al día, empezando la tarea hacia las seis de la mañana y terminando a las cinco. Es una pesca en absoluto selectiva y genera cuantiosos descartes, como peces pequeños sin interés económico, denominados morralla, que se devuelven sin vida al mar. Si la práctica se realiza en la zona más próxima a la costa las capturas pueden ir de merluzas a gallos o calamares, por el contrario, si el objetivo es capturar marisco, se suele ir a la zona del talud. Como consecuencia de esta práctica muchas veces las comunidades vegetales o de algas se ven afectadas, por lo que se ha prohibido lanzar las redes por encima de los cincuenta metros de profundidad, dónde las comunidades son mucho más frágiles. El nombre de la técnica “pesca de bou” (pesca de buey), proviene de la imagen generada por las embarcaciones tirando de las redes, como si de bueyes tirando de un arado se tratara.
Institut Menorquí d’Estudis. Tipus de pesca. pp 3. Disponible en: http://agroxerxa.menorca.es/documents/documents/2975docpub.pdf . Fecha de consulta: 11-07-2017 Xtec. Com es pesquen? pp1. Disponible en:http://www.xtec.cat/~jvert/eso/primer/mare/6/pescaf/pesca.htm . Fecha de consulta: 11-07-2017 Museu marítim de Barcelona. La Pesca, l’activitat comercial i marítima. pp 7-8. Disponible en:http://www.mmb.cat/img/admin/elements_arxius/arxiu_284_1.pdf . Fecha de consulta : 11-07-2017 Oliver P. El mar, la pesca y la investigación marina. ¿Qué es la pesca de arrastre? pp1. Disponible en:http://pereoliver.com/que-es-pesca-de-arrastre/ . Fecha de consulta: 12-07-2017 Fabián. Balearweb, 2010. La pesca en Mallorca contada por el archiduque. pp.1. Disponible en: http://fabian.balearweb.net/post/88457 . Fecha de consulta: 12-07-2017
11.07.2017 Enric Ballesteros Clavero Litoral (Menorca) Pesca con red PESCA DE ARTE MENOR- TRESMALL Dónde: Menorca Cuándo: Actualidad Cómo: Arte constituido por piezas de redes compuestas simultáneamente por urdimbres superpuestas y cosidas a la misma relinga. Las redes exteriores son de la misma dimensión de malla, no muy tensas, sin embargo la interior es menor..., denominada lli (lino). La parte superior de la red dispone de varios corchos o plásticos que le confieren flotabilidad, mientras que la inferior presenta plomadas para que quede vertical. En total, el complejo abasta unos setenta metros de largo por dos y medio de alto. Se enganchan, más de uno, a la popa de la embarcación. Los peces entran por la malla exterior, de mayor tamaño y se enredan en la interior. Se diferencian diversos tipos de tresmall en función de la captura que se espera: -Tresmall de sepia -Tresmall de langosta -Tresmall de pescado -Tresmall de muelles La langosta es la especie más característica de este tipo de pesca en la isla debido a su alta cotización económica. El nombre tresmall proviene de la unión de las palabras catalanas "tres" (número) y "mall" (red).
Institut Menorquí d’Estudis. Tipus de pesca. pp 1. Disponible en: http://agroxerxa.menorca.es/documents/documents/2975docpub.pdf . Fecha de consulta: 11-07-2017 Confraria de pescadors de l'Escala. Les arts, tresmall. pp1. Disponible en: http://www.cpescala.cat/artesCAT.php . Fecha de consulta: 11-07-2017 L'Ametlla de Mar. Pesca tradicional, tresmall. pp1. Disponible en: http://cms.ismartcity.mobi/43860/get-file/7273/ . Fecha de consulta: 12-07-2017
29.05.2017 Sara Guadilla Sáez Bosque atlántico (Liébana) Uso agroganadero Cillorigo de Liébana Uso agroganadero - Limpieza de hierba para cultivo de trigo: Azadillar
25.05.2017 Sara Guadilla Sáez Bosque atlántico (Liébana) Siembra ABONADO PARA CULTIVO DEL TRIGO El abonado se llevaba a cabo con abono orgánico de origen animal, ya que antaño no se utilizaban fertilizantes químicos, lo que daba lugar a que en numerosas ocasiones no se dispusiese de la suficiente cantidad de abono. Esto, junto a la baja calidad de las semillas... y, en muchos casos, también del terreno, influía en la calidad y rendimiento de la producción del trigo. Esta práctica tenía lugar antes del sembrado, que solía hacerse a finales de octubre y principios de septiembre.
Gutiérrez Fernández, José Manuel. El concejo de San Sebastián. Junta vecinal de San Sebastián, 2015, pág.46.
Cillorigo de Liébana, Cantabria.
25.05.2017 Sara Guadilla Sáez Bosque atlántico (Liébana) Labranza LIMPIEZA DE VEGETACIÓN PARA CULTIVO DE TRIGO - AZADILLAR Azadillar es el nombre que tomaba la limpieza de malas hierbas que tenía lugar antes de comenzar a sembrar el trigo. Se hacía de forma manual, 'picando' la tierra con una pequeña azadilla e ir retirando la hierba. Se trataba de una práctic...a 'lenta, ingrata, incómoda y gravosa' que además requería adoptar una postura inclinada sobre la tierra. Se llevaba a cabo en los meses de febrero y marzo, y se repetía después en mayo, una vez el trigo tenía buena altura, pero en esta segunda ocasión sin movimiento de tierra, sirviéndose sólo de las manos para el arranque de las hierbas.
Gutiérrez Fernández, José Manuel. El concejo de San Sebastián. Junta vecinal de San Sebastián, 2015, pág.46.
Cillorigo de Liébana, Cantabria.
22.05.2017 Petra Benyei Agroecosistema - Dehesa (Lozoya Somosierra) Hongos En la dehesa de navalafuente se suele ir a por setas. Se pueden encontrar senderuelas, macrolepiotas y setas de cardo, muy apreciadas por los vecinos de Guadalix de la Sierra
22.05.2017 Petra Benyei Agroecosistema - Dehesa (Lozoya Somosierra) Recolección Navalafuente En la dehesa de navalafuente se suele ir a por setas. Se pueden encontrar senderuelas, macrolepiotas y setas de cardo, muy apreciadas por los vecinos de Guadalix de la Sierra
22.05.2017 Petra Benyei Agroecosistema - Dehesa (Lozoya Somosierra) Uso agroganadero Navalafuente En la dehesa de navalafuente se solían dejar entrar a pastar a las ovejas y vacas de los habitantes del pueblo.
12.05.2017 Victoria Reyes Garcia Litoral (Condado Litoral) Uso agroganadero Almonte Saca de Yeguas
11.05.2017 RAMET Anaïs Litoral (Condado Litoral) Caza menor Caza de aves acuáticas = chasse d’oiseau aquatique Bajo este epígrafe agruparemos tres grandes grupos de prácticas de caza de aves acuáticas. En primer lugar, la realizada por los llamados pateros, probablemente una de las prácticas que más atención ha recibido por su peculiar sistema del cabestri...llo que veremos más adelante. En segundo lugar, describiremos una serie de prácticas de caza de acuáticas, también con escopeta que, a excepción de la caza en aros, solían ser ilegales y las realizaban las clases populares sin acceso a caballerías. Era bastante corriente en la marisma y en distintas lagunas de la campiña sevillana, siendo actividades de no mucha rentabilidad y ejercidas generalmente en solitario. Una de las piezas más codiciadas fueron los ánsares (Anser anser) que se vendían bien a las clases más pudientes. Estos cazadores aprovechaban la pleamar para llegar hasta los lucios o lagunillas desplazándose en los dornajos. Este tipo de embarcación se utiliza en otras zonas como las Tablas de Daimiel, el Delta del Ebro o la Albufera de Valencia. Era una barca de fondo plano, sin quilla ni remos, de distintos tamaños y perfectamente adaptada a la marisma. Generalmente se manejaba de dos formas, cañeando con unas varas largas o atándola a la cola del caballo. Además, algunos cazadores hacían noche bajo los dornajos; los más preparados con la popa mirando hacia el viento y un alambre que sostuviera un plástico o manta sobre el dornajo. Por último, hay un grupo de prácticas utilizadas cuando las aves mudan su plumaje pues es más fácil cogerlas ya que no pueden volar; lo mismo pasa con las crías, algunas de las cuales como las de la gallareta o focha común (Fulica atra) y el pato eran apreciadas por su carne, principalmente los polluelos “gallaretos”. Estos cazadores de aves en muda y crías se denominaban en la zona “manconeros” y “gallareteros”. Pateros: esta modalidad de caza es relativamente reciente, situándose su origen a finales del siglo XIX debido a que la herramienta principal del patero era la escopeta patera. Se trata de un arma grande y pesada, su único tiro se cargaba por la boca. De todas formas, hay registradas diferentes tipos y tamaños. La madera de la culata era dura para que no se hinchara con el agua. Solía utilizarse pólvora obtenida de barrilla (Salsola kali, S. soda). Se quemaba la planta y se producía nitro con el que fabricar pólvora negra. El tiro, de gran calibre, se “atacaba” o prensaba con una “baqueta” (vara derecha y dura), generalmente de acebuche (Olea europaea var. sylvestris). Las especies que se buscaban cazar eran patos o ánsares (productos caros que se vendían muy bien), aunque también otras como avefrías (Vanellus vanellus), garzas (Ardea sp.) o flamencos (Phoenicopterus roseus). La técnica más utilizada era la del cabestrillo o cabestreo. El cazador, escondido tras el caballo, se iba acercando lentamente, generalmente en círculos, a las bandas de patos o ánsares mientras tiraba de la cabezada o jáquima hacia abajo para que pareciera que el caballo pastaba. El cazador, al esconderse tras el caballo, intentaba que los patos se fueran juntando en un gran bando. Esto se llamaba “trabajar los caballos” , así los patos confundirían al caballo con otros animales de la marisma como las vacas. El caballo no podía levantar la cabeza ya que se lo impedía una soga que iba desde la cola a la cabeza, llamada “gamarra”, y un trozo de hierro con estrías, o “perrillo”, que le incomodaba si levantaba la cabeza. Así, cuando el cazador reunía un buen tiro para abatir varias piezas, se elevaba sobre la cabeza del animal y disparaba, asegurándose que el caballo no se levantara. En ocasiones iban dos o hasta tres cazadores por caballo. Evidentemente había que acostumbrar al caballo, enseñándole y habituándole, para que no se asustara con los disparos. Solía comprarse de potro y la raza española era la más apreciada al ser más grande y proporcionar una mayor cobertura. El caballo además le ayudaba a transportar las piezas, generalmente en sacos dentro del serón. En general, se pernoctaba en la marisma, ya fuera en chozas u otras construcciones, y cada patero tenía su lugar habitual donde además dejaba el hato mientras cazaba. Las ubicaciones preferidas para cazar de los pateros eran los “lucios” y los brazos o “caños”, que eran las zonas de depresión de la llanura marismeña donde aguanta más el agua y los cauces del Guadalquivir que se adentran en la marisma y posteriormente vuelven al río. El patero tenía que atender a varios factores. En primer lugar, iba descalzo, por lo que tenía que arrancarse en vivo las sanguijuelas que se le pegaban a la piel y en ocasiones se llevaban carne. También debía estar a sotavento de las aves para que no les diese el viento y se percataran de la presencia del patero por el oído. En este sentido, los pateros decían que era más fácil tirar a los patos ya que estos solo tenían “viento” (oído) mientras que los ánsares “venían con los cinco sentidos”, sobre todo el de la vista. Para conocer la dirección del viento bastaba un cigarrillo o echar al aire un pellizco de lana. Esta técnica de caza tenía más eficacia en aguas poco profundas, ya que en aguas más profundas, los patos no estaban tan acostumbrados a ver animales y se daban cuenta de la anomalía. Los días en que no hacía viento eran poco propicios porque el cazador no podía camuflarse en él y el pato sentía más el ruido. En épocas de hielo, se aprovechaba la circunstancia de que los patos se reunían en torno a zonas un poco más profundas donde el agua no se helaba. La hora más común para la caza era al “lubricán”, cuando el sol se pone y los patos andaban más parados, a la vez que tenían mayores dificultades para divisar al cazador a contraluz. Esta actividad tenía un carácter fuertemente familiar debido a que requería de medios costosos como el caballo y la escopeta. En ocasiones se hacía en grupo, siendo el más experto el que “llevaba la voz” y dirigía a los demás pateros, situados detrás de él, para que junto a sus caballos fueran juntando la caza, siendo crucial que se coordinaran los disparos para no espantar a los patos. La mejor época para esta caza era a principios de octubre, cuando llegaban las aves, o a finales de enero, momento en el que hacían corros antes de emigrar. Caza de patos al caer: al pararse en los lucios o arrozales, los patos bajan directamente, sin dar vueltas de reconocimiento. Esta caza, realizada al lubricán, entre la puesta del sol y el anochecer, era muy popular al requerir menos organización y necesitar solo pequeños espacios como charcas, lagunas o bordes de cotos. Además, algunos de estos cauces o brazos eran públicos y se podía atracar con la barca y esperar el movimiento de patos, muy común a esas horas. Caza de patos en dornajo: por un caño se adentraba el cazador marisma adentro camuflando el dornajo con vegetación a la que se le hacían agujeros con una lezna (herramienta de hierro puntiaguda) alrededor. A la vez, el cazador sujetaba ramas de almajos (géneros Sarcocornia, Arthrocnemum y Suaeda) o manojos de castañuela o bayunco [Schoenoplectus lacustris ; S. litoralis) con alambres. Debía ir tendido en la embarcación y moverse sigilosamente, impulsado por varas o con las propias manos, para ir reuniendo un grupo de patos y luego disparar. Esta práctica también era realizada por algunos pateros, los cuales cargaban la escopeta con menos pólvora para no hacer zozobrar la embarcación. Caza de patos con escopeta en los carrizos: requería el desbroce de un pedazo de carrizal (Phragmites australis) o cortadero, para que el tirador se escondiera cerca y pudiera disparar a los patos que salieran por el claro tras ser jaleados por sus compañeros. Caza de ánsares con luz en el dornajo: se colocaba una lámpara de aceite (o una pequeña linterna en tiempos más recientes) en la proa del dornajo, intentando taparla con el cuerpo para que los guardas no la viesen. No queda claro si la luz encandilaba a los ánsares o servía solo para tapar al cazador. Se iba con la luz apagada y se encendía con el canto de las aves. No se reunían grupos muy grandes por miedo a ser divisados por los guardas, y cuando se reunían unos pocos realizaban el tiro. A diferencia de los ánsares, los patos no se podían cazar de noche porque rara vez se reúnen. Si había luna llena era más difícil y podían intentar cazar ánsares con la práctica de caza de patos en dornajo. Caza en aros: a diferencia de las anteriores, esta modalidad de caza la solían practicar clases más pudientes o empleados contratados por señores. Solían organizarlas los dueños de las fincas en invierno tras el aviso de los guardas que buscaban las querencias y comederos de patos y ánsares. La caza furtiva era casi imposible al requerir estar en un sitio quieto y realizar varios tiros para coger las piezas. El aro consistía en un cilindro de hierro de zinc reforzado, sin tapa ni fondo, de entre 0,5-1 m de altura que se incrustaba en el fango tras clavarlo presionando los bordes superiores. El borde quedaba unos centímetros por encima de la superficie y se vaciaba la parta inferior dejando una esterilla o paja al fondo. En el exterior se colocaban “cimbeles” o reclamos amarrados a una estaca, bien patos de plásticos o pequeños animales a los que se les ataba una varita de almajo en el pico a modo de simular que comían. Dado que era una tarea laboriosa, el “aro” se colocaba el la noche anterior. En verano, muchos guardas quemaban pequeñas superficies de castañuela para que estuvieran limpias en invierno. Así, al estar los rizomas más accesibles los ánsares se posaban en su búsqueda pues son básicos en su alimentación. Caza de aves en muda (mancones) y polluelos: se utilizaban dos técnicas para capturarlos, la bulla y el rastro. La caza a la bulla consistía en localizar a los pájaros por las pajas que movían al desplazarse; por lo tanto eran mejores las zonas con paja corta y espesa (la castañuela era buena por ser fina y moverse muy bien) y la calma de la mañana antes de que se levantara viento. Aunque había hombres que iban solos, generalmente se organizaba en cuadrillas de 4 a 6 personas para abarcar más espacio. La cuadrilla se situaba con los hombres de los extremos adelantados e iban cercando a los “mancones” hacia el centro, los cuales se zambullían, por lo que eran mejores las aguas con poca profundidad. El rastro requería aún unos niveles más bajos de agua, ya que se seguía el rastro de los animales en el verdín que cortaban al nadar. Los hombres seguían este rastro hasta que el animal se zambullía. En esta técnica, un perro entrenado podía servir para seguir el rastro siempre que se le enseñara a no matar a los pájaros. Era imprescindible coger a los animales vivos y mantenerlos hasta su venta o autoconsumo. Para ello, los hombres se colocaban una soga alrededor del cuerpo donde iban enganchando de las patas a los polluelos y unas almohadillas que protegían a los animales de los roces. No podían asfixiarse y había que refrescarlos de vez en cuando o ponerlos a la sombra. La época adecuada para este tipo de caza era desde mediados de mayo hasta agosto. En esta época, la parte sur de la marisma era la que mantenía puntos de agua en donde se agrupaban los pollos. Era una actividad bastante controlada por los guardas de las fincas, ya que podían provocar una pérdida importante de caza futura. Únicamente la gallareta tenía escaso valor cinegético. Los grandes propietarios imponían un canon para esta modalidad, del cual una parte iba a parar a los propios guardas, haciéndoles más celosos de su vigilancia. Si los cazadores iban con licencia (en cuyo caso podían otorgarles pozos de agua potable y en ocasiones un chozo), solían tener menos problemas para cruzar el río en canoa o barca grande, y podían llevar un borrico que les ayudara en la carga. En caso contrario debían tener cuidado y esconder la canoa con carrizo, y si hacían lumbre debía ser con boñiga para no levantar llama. Aunque lo normal era estar dos o tres días y recoger entre 50-80 pollos, podían pasar más de diez días seguidos sin volver a casa; un hombre quedaba encargado de ir llevando los animales al pueblo o se les entregaba a un “recovero”, que se encargaba de comprar los productos para revenderlos. Esta figura del recovero aparece prácticamente en todos los tipos de caza que vamos a describir, siendo su importancia menor en la caza mayor. Este tipo de caza estaba muy relacionada con la recogida de huevos siendo en muchas ocasiones los mismos quienes realizaban ambas actividades. CAZA DE CONEJIS Y LIEBRES La caza de conejos y liebres (Lepus granatensis) tenía cierta importancia económica en Doñana, predominando el conejo en los cotos y la liebre en las marismas, aunque ambos podían encontrarse en los dos terrenos. Por lo tanto, en algunas de las prácticas nos iremos moviendo en un continuo que, en ocasiones, puede alejarnos de la marisma. El conejo era el más abundante de las dos especies y, en la mayoría de los casos los cazadores solían ir y venir en el día. Cabe destacar la presencia de algunas mujeres en este tipo de prácticas. En las diferentes prácticas que siguen a continuación podía darse cierta especialización, pero los cazadores habitualmente recurrirían a una u otra dependiendo de las circunstancias. Tampoco eran actividades que requirieran actividad grupal. La producción variaba desde el par de piezas de las escopetas, pasando por las cinco o diez que se cogían con lazo y las 40 liebres que podían cogerse si quedan aisladas (se envetaban). Aunque hay registrado algún descaste de conejos, caza fuera de veda para controlar la excesiva población, sobre todo antes de la mixomatosis de los años 1950, no describiremos en profundidad estos descastes y cazas en cuadrillas, ya que la mayoría tenían lugar en cotos alejados y montes municipales. Caza con lazo: esta modalidad se ejercía en verano, al haber menos vegetación y reconocerse mejor las “trochas” o caminos donde se colocaban habitualmente. Además, tanto liebres como conejos están más activos en el periodo estival. Los lazos se colocaban al anochecer y se comenzaban a “requerir” a media noche, cuando se hacía el primer repaso de las piezas caídas. Los lazos utilizados eran de alambre de cobre, siendo el de la liebre más grande y fuerte que el del conejo (cuatro hilos trenzados frente a dos). Si el hilo estaba muy trenzado o se utilizaba más de dos veces, tendía a partirse. La mayoría de estos lazos se ataban a un palo y quedaban sueltos, aunque otros laceros los amarraban a una mata o estaquilla que clavaban en el suelo. Los animales atrapados se solían asfixiar al irlo arrastrando o quedar atrapados. Caza con hurones (Mustela putorius): esta caza era más dañina para los conejos que la anterior, ya que los hurones no discriminaban a las crías al entrar en sus madrigueras. Los huroneros debían adiestrar a los animales en pequeñas madrigueras, con pocos conejos y salidas taponadas con plantas, como por ejemplo los tojos o aulagas (Ulex sp.). En general, las hembras eran más dóciles que los machos, que tendían a ser más sangrientos y quedarse abotargados tras “hartarse de sangre”, para lo cual algunos cazadores les colocaban un pequeño bozal. Otro problema era que quedaran atrapados por los mismos animales que mataban o que las garrapatas les produjeran heridas. A veces era necesario cavar para sacarles o echar humo dentro de la madriguera. Para recoger a los conejos se utilizaban dos métodos a la salida de las cuevas, generalmente dependientes de la legalidad o no de la práctica: redes o escopetas. Caza de liebres con perro en la marisma: los perros adiestrados a seguir el rastro de las liebres (por pisadas o “cagarrutas”) se llevaban atados con una cuerda y se soltaban cuando “se tiraba” la liebre. En invierno las liebres se situaban cerca del agua para calentarse, buscando refugio en los lucios, al lado de un almajo para cobijarse. Liebres envetadas: esta es una práctica muy específica, consistente en localizar a las liebres que se quedaban aisladas en las vetas de la marisma que no quedan cubiertas por agua, acercarse a caballo o dornajo y matarlas con los perros o a palos. Caza con escopeta: se utilizaban varias técnicas para cazar al conejo con escopeta. El cazador podía esperar escondido cerca de la madriguera tanto a la entrada como a la salida. En ocasiones el cazador “alunaba”, es decir, se subía a un árbol próximo para dispararle en noches de luna clara. Por último, también se podía “chillar”, imitando el sonido de la hembra al aparearse, para que acudiera el macho. Esto se hacía con dos hojitas de olivo, con una gamonita (Asphodelus albus Mill.) o simplemente con la boca. CAZA DE PÁJAROS En este último epígrafe referido a la caza menor, agrupamos distintas prácticas de caza de pájaros relacionadas con técnicas que utilizan distintos artilugios como cencerros, redes, máquinas o artes y distintas trampas como las costillas o perchas. Caza con cencerro: se llevaba a cabo principalmente en los terrenos perimarismeños y bordes de la marisma con cercados de ganado, generalmente bravo, donde los pájaros estaban acostumbrados a oír estos cencerros. La técnica consistía en encandilar con una luz a las bandadas de pájaros que duermen en el suelo mientras se acercaban a ellos con un cencerro (piqueta) cuyo ruido “tapaba” el de las pisadas. Posteriormente los mataban con el pie. Las especies preferidas eran trigueros, (Miliaria calandra), tontillas (Anthus pratensis) y londros (Melanocorypha calandra); especies que durante el otoño-invierno dormían en el suelo al no tener nido. En estos terrenos perimarismeños, la humedad hace que la tierra esté más caliente y los pájaros buscan esos sitios para dormir. Las mejores noches eran aquellas con el terreno mojado para que no se oyeran los pasos, y las peores, evidentemente, las de luna llena. La farola o candileja era más ancha por delante y estaba tapada por detrás para que el hombre quedara tapado por la luz. Podían ir varios hombres, pero todos con cencerro y linterna. La técnica requería pisar a los pájaros mientras estuvieran encandilados por la luz, porque si no se iban. Por la tanto si un hombre iba solo dejaba un pañuelo de referencia para volver posteriormente a recoger las piezas, no podía ir apartando la luz. En una noche podían cogerse entre cinco y diez docenas, pero era una caza con dos complicaciones grandes: la fatiga por el frío y el riesgo del ganado bravo. Había dos pequeñas variantes de esta técnica que consistían en llevar unos cascabeles atados a las piernas en vez de un cencerro o en utilizar una red para echarla sobre la bandada y matarlos posteriormente con la mano. Caza de la perdiz con luz y red: en este caso el cazador no utilizaba cencerros sino campanillas de rodilla para abajo. Al acercarse encandilaba a la perdiz con la luz y le tiraba encima una red circular llamada “santo de red”. Al igual que en el caso anterior las noches de llovizna eran las mejores, pero debía conocerse muy bien la querencia de la perdiz ya que cambiaban habitualmente de sitio para dormir. Caza de estorninos con “máquina”: esta caza con red se daba en las riberas y brazos del Guadalquivir y en los canales de la marisma por parte de los pescadores ya que conocían bien los carrizales donde dormían los estorninos y sabían dónde y cuándo encontrarlos. Los estorninos (Sturnus unicolor) eran las especies más buscadas ya que se vendían muy bien en Sevilla y pueblos del entorno capitalino. Se hacía entre octubre y febrero. El instrumento o “máquina” de caza consistía en una estructura de palos de madera, generalmente de mimbre o eucalipto, cubierta por una gran red con forma de túnel. Estos palos de 4-5 m se colocaban por parejas y creaban, junto a la red, un corredor abierto por la boca que sobresalía a los carrizales. Debían clavarse bien al suelo y tenía unos 20 m de largo con una manga estrecha al final denominada “garrillo”. Los palos de la entrada tenían un sistema que permitía cerrar la boca rápidamente. Consistía en dos vientos de los cuales tiraban para cerrar la trampa en el momento oportuno. Cuando la “máquina” estaba lista, se jaleaba a los pájaros con dos o tres hombres y palos o cuerdas, con la intención de simular el viento y tapar el ruido de los pasos. Cada uno se colocaba a un lado del carrizal avanzando hacia los pájaros. Los hombres de menor peso se debían colocar en la parte del río, ya que se hundía más. En ocasiones se ponían campanillas en las cuerdas. Si se castigaba mucho la zona, los pájaros en vez de seguir hacia la red se iban hacia arriba mientras avisaban a los demás con un sonido diferenciado. Los mejores días eran los días sin luna y con niebla o frío, porque los pájaros “se pegaban más a su cama”, siendo la mejor hora tras el anochecer cuando los pájaros están recién dormidos y más cansados. Con los pájaros capturados, los pescadores hacían un corte a la red y los mataban con las manos. En las épocas de caza, esta práctica podía dejarles más dinero que el propio pescado y les requería menos tiempo, situándose la producción diaria entre 50-120 docenas. Entre algunos pescadores también encontramos referencias a la recolección de huevos o la caza de conejos a lazo, caza sin escopeta de la que, normalmente, carecían. Sin embargo, hay también casos de caza mayor con escopeta registrados entre algunos marineros y riacheros, aunque no de forma habitual. Caza con costillas y perchas: las costillas, perchas o alperchas, eran los nombres que recibían las trampas utilizadas durante todo el otoño para cazar pájaros. Aunque la mayoría se utilizaban en zonas de vendimia, labor y monte bajo, también se ponían en los arrozales, la vera de la marisma y vetas de tierra que asomaban por encima del agua. La trampa más común era la costilla, de fabricación propia con mimbre, chopo blanco (Populus alba) o pino, dependiendo del lugar. Aparte de esta madera, hacía falta tanto un alambre genérico como un alambre acerado para el muelle. En la tablilla iban clavados dos muelles y el arco de alambre sujeto por el “pinganillo”, de alambre o madre, que sujetaba el arco hasta que el pájaro quitara el cebo y se cerrara la trampa. Para el cebo solía utilizarse grano o alúas (hormigas con alas), divisadas bien por los pájaros debido a sus brillantes alas. Era necesario reconocer el terreno para ir viendo dónde había más pájaros. Con un simple escardillo se escarbaba en el lugar donde se colocaba la trampa, las cuales se colocaban en fila para localizarlas más fácilmente. Se colocaban por la mañana y “se requerían” dos veces, la primera, al mediodía, para recoger las piezas y volver a armarlas, y la segunda hacia las cinco de la tarde, para recoger las piezas y las trampas. No era conveniente hacer muchas requisas ni poner las trampas varias veces en los mismos lugares. Normalmente, los “costilleros” salían en grupo o acompañados de un familiar. No era una actividad que requiriera varios hombres, y la producción oscilaba entre las 10-40 docenas. Otra técnica que utilizaba trampas, era la caza de patos con “perchas” o lazos de cerda. Se realizaba en los carrizos tras doblar las cañas para hacer un túnel, en donde se colgaban estas perchas, y se jaleaba a los patos para que entrasen por allí.
11.05.2017 RAMET Anaïs Litoral (Condado Litoral) Caza mayor Aunque el arte venatorio haya estado unido a la nobleza y las clases pudientes, donde un claro ejemplo serían las monterías, aquí nos centraremos en las distintas estrategias que utilizaron, generalmente de forma furtiva, los pobladores autóctonos para autoabastecerse y vender algo de carne en las p...oblaciones vecinas. El nombre más común para estos hombres que vivían de la caza mayor era el de “venaderos”. Las especies más abundantes para esta caza eran el venado o ciervo y el jabalí y también, aunque en menor número, el gamo, que fue reintroducido (lo ha sido en varias ocasiones) en la segunda década del siglo XX, y hoy en día es más abundante que el ciervo en la vera. Caza con lazo Tanto el venado como el jabalí podían cazarse con lazo, pero este último era bastante complicado por su menor altura y sus campeos poco regulares. Los cazadores buscaban los caminos o trochas por donde se movían los venados para colocar los lazos, bien atados a los árboles o en el propio vallado. Por la noche, mientras comían, los cazadores les jaleaban, en ocasiones ayudándose de los perros, para que salieran corriendo hacia su terreno y quedaran enganchados en estos lazos. Los machos raramente se ahogaban al quedarse enganchados mayoritariamente por los cuernos. Caza con escopeta La escopeta utilizada no era diferente a las utilizadas en otras modalidades, empleándose munición casera, bien fundiendo plomo o al estilo de los pateros que se detalla más adelante. Con el tiempo se fue imponiendo la compra del cartucho. Era importante conocer las áreas de campeo del venado. En verano solían buscar las sombras en las manchas de lentisco (Pistacia lentiscus). Para el venado eran mejores los días de lluvia porque con el ruido oía menos al cazador, el cual entraba bajo viento, para que el aire no llevara el olor del hombre hacia el animal. En todo caso, la mejor época era la de celo, sobre todo en los venados, ya que al berrear se les podía localizar y además se movían con menos precauciones. Cuando el cazador se subía a un árbol, se realizaba la técnica al aguardo. Se esperaba al animal y se encendía una luz, puesta en la escopeta, para encandilarle y poderle disparar. Esta técnica era más corriente en los venados por su área de campeo, aunque también se utilizaba con los jabalíes cuando era posible, sobre todo cuando no había mucha bellota y tenían que moverse mucho de árbol a árbol. En otras ocasiones, el cazador hacía un hoyo en los zacayones, aguardando al animal. Caza de jabalí con cuchillo y perros En este caso el cazador soltaba a los perros para que alcanzaran al jabalí y lo hicieran luchar. Entonces el hombre le tiraba una manta y cuando los perros le tenían bien sujeto le clavaba un cuchillo por detrás. A los perros nuevos les tenían sujetos las primeras veces para que vieran el comportamiento de los otros: no tirarse a la primera, agarrarse a las patas y las orejas, coordinar el ataque, tirarle bocados al rabo, etc. Si los perros iban directos al cochino, el cochino podía matarles fácilmente. También se podían utilizar los perros para cazar el venado. Alanceo del jabalí Aparece registrada en Doñana ya en 1550, asociada a la nobleza, y continúa hasta su prohibición con la declaración de Parque Nacional. Por entonces se utilizaban perros para levantar la caza y podía diferir el número de jinetes. Se realizaba en verano cuando la marisma se iba secando y el jabalí se refugiaba en sus bordes frescos y verdes. Hacia allí se dirigían tres jinetes, el número podía variar, empuñando cada uno una vara de más de dos metros y medio en cuyo término había una hoja afilada. Esta vara tenía una cruceta para evitar que se hundiera demasiado en el animal y causara problemas al cazador. Al localizar a algún jabalí, dos de los jinetes salían al galope, tratando de cortar su carrera acorralándolo para que el tercero preparase el golpe. La lanza debía hundirse en la paletilla para que el animal cayera gravemente herido y los otros dos lanceros pudiesen rematarlo. Esta técnica tenía varias dificultades, ya que requería una gran habilidad como jinete y un golpe certero pues, en caso contrario, el jabalí podía revolverse contra sus perseguidores y causarles un serio disgusto. Muchos perros y caballos fueron destripados por los colmillos del animal. Esta modalidad la siguen realizando los vecinos de Hinojos una vez al año en su marisma. Caza de venado al cabestrillo Esta práctica, poco corriente, se realizaba en verano en la marisma y en los zacayones. Como se explica en el apartado sobre los pateros, estos cazadores se escondían tras el caballo para disparar a la pieza.