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24.04.2019 Laura Aceituno (La Troje) Agrimonia procera Imágenes
24.04.2019 Laura Aceituno (La Troje) Adenocarpus complicatus Imágenes
24.04.2019 Laura Aceituno (La Troje) Adenocarpus aureus Imágenes
23.04.2019 Laura Aceituno (La Troje) Panicum miliaceum Recolección Madrid Se cosecha cuando las semillas están maduras, cortándolo por la base del tallo para poder elaborar las escobas. Se conserva la semilla de generaciones anteriores, multiplicándola cada año sin cambiarla por semilla comercial. Por tanto, la variedad cultivada en la comarca se puede considerar una v...ariedad tradicional. Tiene semillas de color marrón oscuro y alcanza una altura variable entre 2 y 2,5 m.
23.04.2019 Laura Aceituno (La Troje) Panicum miliaceum Cultivo Madrid El mijo se ha cultivado tradicionalmente en los huertos de la comarca. En la actualidad lo encontramos cultivado en algunos huertos de Valdemanco y Patones. Se utilizaban los granos como pienso para las gallinas y el tallo y pedúnculo floral para hacer escobas. En Valdemanco se siembra en mayo y ...se cosecha en septiembre cuando está granado. En Patones se siembra en diciembre y se cosecha a mediados de mayo o principios de junio (Jesch 2009). Se cultiva en la orilla de los huertos, a veces ejerciendo una función de seto.
23.04.2019 Laura Aceituno (La Troje) Linum usitatissimum Recolección Madrid En Julio o Agosto, cuando estaba granado, se arrancaba y se hacían mañas (manojos pequeños). Después se esgargolaban las mañas, sacudiéndolas para que cayera el linueso (semillas), que se guardaba para la siembra del año siguiente. Después había que curar o cocer las mañas, introduciéndolas en p...ozas de agua quieta. Esta tarea se denomina también empozar o arrollar. Las pozas se hacían junto a los ríos, dejando entrar y salir el agua del río, pero con un flujo lento, de manera “que siempre se esté renovando, pero sin correr”. Si había una tormenta, iban corriendo a quitar el agua de las pozas, porque si no se desbordaban. El lino se dejaba madurar sumergido en el agua entre quince días y un mes. Para que estuviera siempre cubierto de agua se ponían piedras sobre las mañas, evitando así que flotaran. Cuando estaban ya maduras las mañas, se sacaban y se extendían para orearlas. Estos manojos ya curados se denominaban en Puebla de la Sierra capuchos o capullos y se daban como ofrenda a la familia que se encargaba de lucir el niño, poniéndole velas a una imagen del niño Jesús durante todo un año. Una vez seco el lino, había que separar la paja de la hebra (fibra útil). Para ello se machacaban los tallos con una maza de encina, colocándolos sobre la machacadera, una piedra lisa y grande que solía estar en los corrales o en la puerta de las casas. Había que revolvear la maña para que quedaran separadas las hebras de todo el manojo. Después había que quitar la roza (paja), para lo que se espadaba el lino, colocando la maña sobre una tabla de madera gruesa y golpeándola con una espada o espadilla de madera. Cuando estaba limpio de paja, se pasaba por el rastrillo o gramejón, otra tabla con un redondel de pinchos en el centro. Según se iban peinando las fibras, quedaba lo fino en el manojo y lo más basto en el peine. En la primera pasada se tiraba lo que quedaba en el peine, pero en la siguiente quedaban unas fibras muy gruesas que se aprovechaban para hacer las cuerdas de atar los costales. A continuación se separaban las alrotas o palote y la última parte que se quitaba era la estopa, una fibra menos basta. Los hilos que quedaban eran finos como pelos y con ellos se hacía el lienzo. Cada tipo de fibra se hilaba por separado en la rueca y, a diferencia de la lana, era necesario ir mojando las fibras para que se hiciera hilo. El procesado del lino era una tarea llevada a cabo principalmente por las mujeres. Cuando se acababa la trilla, se juntaban varias mujeres para hilar, haciendo un hilandero en la casa de alguna que tuviera un portal grande. De esta forma gastaban menos petróleo en el candil y se repartían las tareas: unas hilaban, otras retorcían (enroscar dos hilos para que quedara más grueso) con el husaño y otras hacían madejas con la devanadera. Las madejas se cocían en agua con ceniza para blanquearlas, o se lavaban con agua caliente que se hacía pasar por un trapo con ceniza. Una vez secas, las madejas se llevaban al tejedor. Del tejedor se traía hecho piezas, que se lavaban y se tendían en el suelo al sol. Se iba echando agua sobre las piezas para que no se secaran hasta que quedaran blancas. Con las alrotas o arrotas se hacían costales para meter el grano y alforjas; y la estopa se utilizaba para hacer mantas de tiras, alternando lino y lana. De las fibras más finas se hacía el lienzo, un tejido muy resistente que se utilizaba para coser manteles, sábanas, camisas, sayas y calzoncillos. También se hacían con lienzo las maseras, pequeños trapos para arropar la masa del pan mientras crecía y las hogazas ya cocidas.
23.04.2019 Laura Aceituno (La Troje) Linum usitatissimum Cultivo Madrid Los linares reciben su nombre del cultivo de esta especie. Estos terrenos llanos, que tenían regadío y estaban más alejados del pueblo que los huertos, se dedicaron al cultivo del lino hasta mediados del siglo XX. El lino se sembraba para San Marcos (18 de Junio), el santo linero. El riego era a... manta, por lo que había que cultivarlo en bancales hundidos y bien allanados. Según dicen “el lino tenía que nadar en agua”. Era necesario escardarlo. En Julio o Agosto, cuando estaba granado, se arrancaba y se hacían mañas (manojos pequeños).
23.04.2019 Laura Aceituno (La Troje) Triticum aestivum Recolección Madrid El trigo se escardaba en abril y mayo, para cosecharlos en julio. Cuando se segaba, se iban haciendo haces. Los haces se ataban con espigas de centeno que solían crecer dentro de los trigales. Para limpiar el trigo se utilizaban arneros y cribas. Los arneros son cribas de alambre para quitar los ter...rones de tierra. Después se utilizaba la criba de pellejo de cabra para separar las espigas del montón de grano. El trigo se llevaba a moler a molinos de agua que había en los pueblos. Si en el molino no se cernía la harina, había que hacerlo manualmente, separando la flor de la harina del salvado con los ciazos (cedazos). Con la harina se hacía pan, el salvado se daba a los cerdos y la paja del trigo mezclada con centeno se daba como pienso al ganado ovino. Se cultivaban distintas variedades de trigo: candeal, chamorro, negrillo, gigante, de arroz, moruno y de seis carreras.
23.04.2019 Laura Aceituno (La Troje) Triticum aestivum Cultivo Madrid El trigo se sembraba en los tercios en octubre, para la Virgen del Rosario (7 de octubre). Los terrenos de secano se dividían en dos tercios y se iban alternando para sembrar uno y dejar el otro en barbecho. Para cultivar trigo se escogían las tierras mejores, más barrosas (arcillosas). En Prádena d...el Rincón era costumbre llevar a los trigales las ramas de olivo bendecidas el Domingo de Ramos. También se ponía en los linares alternándolo con patatas y berzas. Después de cosechar las patatas tardías, se sembraba el trigo en Noviembre. El año que estaba sembrado el trigo no se regaba el linar.
23.04.2019 Laura Aceituno (La Troje) Secale cereale Recolección Madrid La siega era en julio o agosto, cuando estaba casi seco el grano, porque “como estuviera muy granao, al pegarle con la hoz se caía el grano”. Al segar se cogían las espigas que caben en una mano, lo que se llamaba maná. Juntando tres manás se hacía un manaero y tres manaeros hacían un haz. Los haces... se ataban con un vencejo o encañadura del centeno (tallo) y se amontonaban formando hacinas. Era común que el centeno tuviera cornezuelo (Claviceps purpurea). Según un informante de Canencia, en cada haz de centeno segado había una espiga con cornezuelo. Después de cosechar el centeno, se llevaba a los cerdos o las vacas al rastrojo para que se comieran las espigas que quedaban. Parte del grano trillado se llevaba a moler y después había que cerner los ciazos, separando la harina del salvado. El grano entero de centeno se daba a cabras, ovejas y vacas como pienso, mientras que la paja servía de forraje para las caballerías. Para los cerdos se reservaba la harina de centeno, que se les daba junto con remolacha, cáscara de judía, hojas de álamo, hojas de cerezo cocidas y ortigas crudas.
23.04.2019 Laura Aceituno (La Troje) Secale cereale Cultivo Madrid El centeno ha sido un cereal muy importante en la comarca, principalmente en la zona de sierra, ya que se adapta bien a los suelos pobres de ladera y a las bajas temperaturas. Se sembraba en septiembre u octubre, después de que lloviera para que tuviera humedad y germinara pronto, porque sino se ...comían el grano las hormigas. Se sembraba “a manta”, porque se utilizaban para su cultivo terrenos muy pedregosos en los que no se podía meter el arado con facilidad para hacer los surcos. En diciembre, enero y febrero se metía al ganado (cabras, vacas, ovejas) a pastar en los panizales (sembrados de centeno), lo que se denominaba "dar la porreta". El ganado empezaba a pastar después de las primeras heladas, cuando el suelo estaba más duro y no arrancaban las matas al mordisquearlas. El diente del ganado cortaba la berbaja (parte aérea), favoreciendo el desarrollo radicular. A partir de marzo se guardaba el centeno, evitando la entrada de ganado y las plantas volvían a brotar con más vigor. Como nos contaba Tomás Bernal, de Puebla de la Sierra: "Después de haberlo careado mateaba fuerte". En otras ocasiones se segaba en verde en esta época para alimentar a las ovejas que iban a parir. La forma de cultivo era “año y vez”, dejando el terreno descansar en años alternos. El barbecho de centeno, o erial, se llamaba en El Atazar “centenos ariales” y en ellos se metía el ganado a pastar en invierno, para aprovechar el rastrojo y para estercolar. También se sembraba el centeno en zonas de jaral que se rozaban cada tres o cuatro años. Se rozaba el jaral en marzo, amontonando las matas y quemándolas en el terreno. Estos terrenos eran muy fértiles el primer año: “En los rozaos se cogían así unas espigas el centeno, granao, granao”. Al tratarse de un suelo muy pobre y en pendiente, no se podían meter los arados, por lo que se sembraba con azada. Después de cosechar, se dejaba descansar el terreno hasta que las jaras se hicieran grandes antes de volverlo a rozar. En Puebla de la Sierra el cultivo de centeno estaba asociado a la alverjana (Vicia sativa), que a veces se sembraba con este cereal y otras nacía espontáneamente “es amante del centeno” (Gloria Bravo). También se sembraba el centeno mezclado con veza y algarroba, con una proporción de 10-20% de centeno. El centeno se alternaba con patatas o algarroba. En los mejores terrenos de los tercios, en lugar de dejar un año de erial, se sembraba la algarroba en los rastrojos, de forma que “el rastrojo protegía del frío a la semilla” (Cándido, Braojos). En Puebla de la Sierra, en Los Edraos, parcela de regadío, se sembraban patatas en mayo y cuando se cosechaban en octubre se sembraba el centeno tardío. Este centeno tardaba más en secarse, pero de esta forma se aprovechaba más la tierra. Al siguiente año se dejaba descansar la tierra.
23.04.2019 Laura Aceituno (La Troje) Hordeum vulgare Cultivo Madrid La cebada se cultivaba en los linares y las huelgas (huertos de ribera). Aunque son terrenos de regadío, el año que se cultivaba la cebada no se regaba. La cebada se alternaba con cultivo de patatas, judías u hortalizas forrajeras (ver capítulo 4). Le cebada era beneficiosa como cultivo de rotación,... porque “hacía una cama buenísima”, ya que el rastrojo que deja “ahueca mucho la tierra”. También nos refirieron que los cultivos de patata que se ponían después de la cebada “echaban menos escarabajo y menos hierba”. Se podía segar en verde en mayo o junio, o cuando estaba el grano maduro en julio. Se iba segando según maduraba el grano y al final se trillaba todo junto. Después de cosechar, se araba la tierra y sin estercolar se plantaban las berzas. En Puebla de la Sierra se cultivaba asociada con veza (Vicia sativa), como se ha explicado en el apartado anterior. Se sembraban la veza y la cebada en marzo. Se usaba la cebada para cosechar como forraje en verde porque es el cereal de germinación más temprana. Se cosechaba “en verde” en mayo, “cuando está a medio grano” y se hacían alpacas. Este forraje se utilizaba para alimentar a las caballerías, ya que por esas fechas se habían agotado las reservas de hierba seca almacenada para el invierno. Si sobraba se dejaba granar, se segaba y se hacían gavillas que se guardaban en la cámara.
23.04.2019 Laura Aceituno (La Troje) Vicia sativa Cultivo Madrid Se cultivaba en los tercios o en los linares, siempre en secano. Según Rivera & Obón (1991) la veza es una especie originada en cultivo a partir de V. angustifolia subsp. segetalis. Tiene flores de color púrpura y legumbres de hasta 6 cm, que contienen entre 6 y 12 semillas. La veza se sembraba e...n marzo para utilizarla como forraje en verde, porque es una especie de germinación temprana. Se solía sembrar junto con cebada, "para que se sujetara mejor el pienso”, ya que los tallos del cereal sirven de tutor para la veza y así no se tumba y resulta más fácil segarla. En la siembra también se añadían unos granos de centeno, para usar la paja de centeno como ataderos de las gavillas. La veza se segaba en verde en mayo o junio, antes de que esgranara. El momento idóneo para la siega es cuando estaba a medio grano. A veces se dejaba granar parte de la cosecha para utilizarlo como pienso. También aparecía como adventicia en los cultivos de cereal, ya que como nos comentó Gloria Bravo, de Puebla de la Sierra, “es amante del centeno”. La escarda de la veza se realizaba cuando las legumbres ya habían granado, para aprovecharlas como forraje. Si al sembrar centeno salía mucha veza, se segaba todo junto y se trillaba, resultando un pienso muy apreciado. El grano de veza se guardaba entre la paja para preservarlo de los roedores. Se utilizaba como pienso para el ganado.
23.04.2019 Laura Aceituno (La Troje) Phaseolus vulgaris Cultivo Madrid Antiguamente, las vainas verdes que no daba tiempo a consumir se insertaban en un hilo y se secaban. Las vainas secas se guardaban en la despensa y antes de cocinarlas se ponían a remojo. Actualmente se conservan guisadas y envasadas al vacío, o bien congeladas. Los hortelanos seleccionan la semi...lla cada año entre las que han cosechado, eligiendo las de mejor aspecto y las que se ajustan a las características que definen la variedad. Cuando se trata de una variedad para consumo en verde, en algunos casos se dejan dos o tres matas exclusivamente para semilla, escogiendo las vainas más largas y precoces. Las semillas se guardan con dientes de ajo u hojas de laurel para que no “se acoquen” (prevenir el gorgojo). Era costumbre intercambiar tazones de judía entre vecinas o hacer trueque de semillas con otros pueblos, “para cambiarlas de tierra”. Por ejemplo, cuando las gentes de Puebla de la Sierra iban a Valverde de los Arroyos a hilar el lino, aprovechaban para cambiar simiente de judía con los agricultores de este pueblo. También intercambiaban semillas de judía entre Villavieja, La Serna y San Mamés, o entre Cervera y Patones. En Villavieja y Puebla de la Sierra se producía mucha judía y “muy fina”, por lo que los agricultores de otros lugares de la sierra solían ir a por simiente a estos pueblos. Gracias a estas prácticas tradicionales de intercambio se han mantenido la riqueza genética de las variedades. En los pueblos más fríos la judía representaba el cultivo más importante y servía como moneda de cambio para conseguir trigo, garbanzos, vino, aceite, hortalizas, higos o melocotones.
23.04.2019 Laura Aceituno (La Troje) Phaseolus vulgaris Cultivo Madrid La forma de riego tradicional por inundación de los surcos se mantiene en la actualidad. Suele realizarse una vez a la semana y, en la época de mayor calor, cada cinco días. Según Pablo Jiménez, de Canencia: “Las judías quieren el riego cuando se ponen lacias las hojas. Hay que esperar a que lo pida...n. Un riego malo, que no lo quieran, las hace mucho daño”. En la época de recolección, se riega justo después de cosechar, para favorecer que la planta siga produciendo. Las tierras donde se ponen judías también se estercolan, aunque en menor cantidad que el resto de hortalizas, porque si es excesiva “cría mucho forraje y menos judía”. Según nos contaba Jesús San José de Valdemanco, “cuanto más fría el agua, más fina la judía; más mantecosa y piel más fina”. Tradicionalmente el cultivo de judía se alternaba con cebada. Hoy en día, en Torrelaguna se asocia con espárragos (ver Figura ‎5 24 b). Según un Julián Rodríguez, un hortelano de este municipio, esta combinación aporta beneficios a la judía, porque están más separadas las matas y no compiten por el sol, y al espárrago porque aprovecha el riego de la judía. La cosecha de judía verde suele empezar a los dos meses de haberlas sembrado y, según nos contaban, “en dos o tres cogidas ya se ha terminao” (la judía sólo tiene dos o tres floraciones). Las judías secas se cosechan a partir de mediados de septiembre y durante todo el mes de octubre. Antiguamente la producción era tanta que en muchos casos se trillaban en la parva, como los cereales. Si se cosechaban pocas se extendían al sol sobre una manta o sacos y cuando estaban bien secas se pisaban las vainas (ver Figura ‎5 24). Según nos recomendaban, es preferible que se sequen siempre con vaina, sin desgranar.
23.04.2019 Laura Aceituno (La Troje) Phaseolus vulgaris Cultivo Madrid La judía ha sido el cultivo más importante en la Sierra Norte, junto con la patata. Las judías se cultivaban en los linares y en los huertos, siempre en regadío. Tradicionalmente cada familia cultivaba un linar entero de judías, sembrando alrededor de 40 kg. Dentro del linar se solían poner dos o tr...es variedades, sembrando cada una en un tablar (conjunto de surcos que se riegan de un solo golpe de agua, porque están unidos). El cultivo de judías se rotaba con cebada o con ajos. La siembra suele ser directa, en golpes de tres o cuatro semillas, separados aproximadamente medio metro. Se siembran sobre la tierra rastrillada y allanada, en hileras separadas alrededor de 80 cm. Es preferible poner las semillas a remojo antes de sembrarlas. Las judías se entierran poco, se dice que “tienen que oír tocar misa” o “tienen que verte ir a casa”. Si germinan las cuatro semillas, se quita una de las plántulas. Es preferible sembrarlas cuando la tierra tiene jugo (humedad), ya que no se riegan hasta que no han germinado. Cuando las plantas han crecido una cuarta (alrededor de 25 cm), se las aporca formando el caballón. También se siembran directamente en los caballones. Las fechas de siembra varían según la altitud del pueblo y la finalidad del cultivo. Las judías dedicadas a grano seco se siembran por San Isidro (15 de mayo). Las judías para verde suelen sembrarse en varias tandas para escalonar la producción. En la zona de campiña se pone la primera tanda a mediados de abril y la segunda a finales de junio. En los pueblos de sierra se ponen hasta tres tandas: la primera a primeros de mayo; la segunda tanda, llamadas judías “sanjuaneras”, se siembran entre San Juan (24 de junio) y San Pedro (29 de junio); y las más tardías desde la Virgen del Carmen (16 de julio) hasta principios de agosto. En verano, antes de sembrar las judías se riega un poco el surco donde se van a poner. Para entutorar las judías de enrame, se utilizan tradicionalmente varas de fresno (Fraxinus angustifolia), salguera (Salix sp.), aliso (Alnus glutinosa), chopo (Populus sp.), roble (Quercus pyrenaica) o avellano. En la zona de la campiña se utilizan también cañas (Arundo donax). Recientemente se han empezado a usar varas de ferralla con este fin. Para evitar que las varas se tumben con el aire, se apoyan las varas de hileras contiguas unas sobre otras y además se atan todas las de la misma hilera, sujetando la cuerda en el suelo a cada lado con una estaca. En la sierra se siembra cada hilera en un caballón independiente y en Patones se unen dos caballones formando una meseta o lomo ensanchado, que contiene dos hileras de plantas.
23.04.2019 Laura Aceituno (La Troje) Pisum sativum Cultivo Madrid El guisante se cultivaba tradicionalmente para alimentar los animales, principalmente en los pueblos del Valle de Lozoya, aunque también nos citaron su cultivo en Puebla de la Sierra y Valdemanco. Se cultivaba en secano en linares y tercios. En los linares se rotaban con patatas o judías. En los ter...cios se sembraban guisantes en los barbechos de las mejores tierras, alternando con el cereal después de dejar la tierra descansar un año. Los guisantes se sembraban en otoño (octubre o noviembre) o bien en enero o febrero. Su uso principal era como pienso, aunque en abril se comían los granos tiernos como un capricho. Cuando el guisante estaba maduro y seco se segaban las matas, se trillaban en la era y se llevaban al molino para hacer harina para el ganado. Actualmente se cultiva en las huertas para consumo humano. Se siembran en febrero a chorrillo, es decir, haciendo un pequeño surco y dejando caer en él un reguero de semillas. Se cosechan en mayo y junio. Cuando se arrancan las matas, se pone en su lugar repollo o berza.
23.04.2019 Laura Aceituno (La Troje) Cicer arietinum Cultivo Madrid Los garbanzos eran un cultivo muy valorado en la comarca, aunque en la zona de sierra no se adapta bien. Se sembraban a principios de abril en los linares y los tercios, siempre en secano. Según dice el refrán "Los garbanzos, por San Marcos (25 de abril), ni nacidos ni en el saco". En los tercios se... alternaban con el cultivo de cereal, sembrándolos en los barbechos que habían descansado durante el otoño e invierno. Para cultivar garbanzos se preferían terrenos arcillosos, “para los garbanzos si era tierra que tenía greda era mejor, tierra más fuerte, como colorá” (Julio Álamo, Lozoya). En Montejo nos dijeron que los garbanzos “en tierra de trigo daban más pero eran más duros. En tierra barriza daban poco, no pintaban bien, pero se cocían como manteca”. El garbanzo en tierras altas era un cultivo “muy venturero”, que fácilmente se echaba a perder. Por ello, en Prádena del Rincón y Madarcos era costumbre llevar una rama de saúco a los linares de garbanzos el día de San Juan “antes de salir el sol, llevar el saúco a los garbanzos, para que ganaran mejor” (Valentina García, Prádena). En Valdemanco se llevaban el Domingo de Ramos los ramucos bendecidos de olivo y romero, para proteger los cultivos de garbanzos. Se cosechaban la segunda quincena de agosto. Si la cosecha daba para hacer una parva, se trillaban en las eras. Si eran pocos, se espinzaban uno a uno. En la actualidad su cultivo es escaso en la comarca. Una agricultora que los sigue sembrando nos decía que ahora los pájaros se comen la cosecha, por lo que es necesario estar vigilando el cultivo: “Antes había mucha gente por el campo, tol mundo que si con vacas, que si con ovejas, que si segando, que si escardando, los animales no se arrimaban, pero es que ahora que no lo siembra nadie más que nosotros por allí, tienes que estar desde por la mañana a las grajas y las burracas” (Antonia Suárez, Serrada de la Fuente).
23.04.2019 Laura Aceituno (La Troje) Vicia articulata Cultivo Madrid La algarroba se cultivaba en los tercios (terrenos de secano) para utilizarla como pienso, alternándola con cereal. El año que se sembraba el cereal aparecían de forma espontánea y era necesario escardarlas. En los terrenos más pobres, se sembraba el primer año centeno o algarroba y el segundo se de...jaba descansar. En Braojos también se cultivaba en los linares (terrenos de regadío) que estaban en barbecho, dejándolos ese año de secano. Para cultivar algarroba se utilizaban los linares más alejados de la reguera principal, ya que los que tenían mejor acceso a riego se cultivaban todos los años. Se sembraban a boleo en octubre o noviembre, en los rastrojos de cereal, que protegían la semilla del frío. Se cosechaba a finales de julio. El cultivo de esta especie se ha abandonado en la zona, por lo que no se ha conseguido semilla de variedades tradicionales.
23.04.2019 Laura Aceituno (La Troje) Vitis vinifera subsp. vinifera Cultivo Madrid Dentro de esta especie se distinguen dos formas de manejo, la parra y la cepa. Las parras se riegan, se dejan crecer más y tienen racimos más espesos. Las cepas son de secano y se podan mucho para incentivar la producción de uva, dando racimos menos densos. En varios pueblos existía tradición de ...cultivar viñedos, principalmente para la elaboración de vino casero. Se cultivaba la vid en las zonas de campiña (Patones, Torrelaguna, Torremocha). En los pueblos de sierra situados a menor altitud (Robledillo de la Jara, Cervera de Buitrago, Paredes, El Berrueco, Valdemanco, Bustarviejo) se cultivaban viñas en los terrenos más cálidos. En Valdemanco y Bustarviejo existía un viñedo comunitario, que cuidaba un guarda contratado para tal fin. Actualmente la mayoría de estos viñedos están abandonados. Las parras se solían cultivar tradicionalmente en los huertos y también a la entrada de las casas. En Villavieja llaman “huerto de parra” a un arriate elevado, colocado en la entrada de las casas, donde se tenía una parra, perejil y hojas del aceite (Sedum dendroideum). Las cepas y parras se plantan de esqueje en marzo. Para que agarre bien es necesario que el esqueje sea un sarmiento que tenga viejo o porra, es decir, una porción de tallo de hace más de un año. El sarmiento se entierra en un hoyo de medio metro de profundidad, dejando al descubierto sólo un pulgar (parte de tallo con dos yemas). Si se deja el sarmiento unos días sin enterrar, hasta que se quede “ni seco ni verde”, al plantarlo agarra mejor. Al año siguiente de plantarlas, ya se pueden injertar. Según Gregorio Serrano, de Valdemanco, “la cepa es delicada de injertar porque tiene muy poquita cáscara”. Se injertan de púa, atando el injerto con una vara de salguera. El primer año después del injerto, la parra o cepa se poda dejando sólo un pulgar, dejando dos yemas porque la más cercana al corte se suele helar. Hay que podarlas en febrero o marzo, cuando se está moviendo la savia, ya que si lloran (brotar savia en los cortes), resisten mejor las heladas. Los sarmientos que se desarrollan el segundo año se podan de nuevo dejando tres pulgares. El tercer año se dejan dos brazos con tres o cuatro pulgares en cada uno. Las podas se repiten todos los años. Cuando la planta está desarrollada se realiza también una poda en verde en Noviembre. Según dice el refrán, esta práctica rejuvenece la planta: “Si quieres la parra moza, pódala cuando está en hoja”. La primera poda se realiza después de cosechar y puede cortarse sólo dos palmos de cada sarmiento, o podarse más dejando tres yemas en cada pulgar. En febrero o marzo se vuelven a podar, dejando sólo dos yemas por guía. La fecha más apropiada para la poda, según algunos informantes, es el menguante de marzo. Cuando las uvas se empiezan a desarrollar hay que estallar la parra, podando los sarmientos que están por delante del racimo. Según nos decía Dionisio López (Valdemanco), “lo que se poda se desiste de ello para que no envejezca tanto la parra, si se deja echa más producto, pero se muere porque no puede con la carga”. Las cepas se podan también todos los años, dejando menos guías que en las parras, ya que “entre menos guías dejes, mejor es la uva”. En las cepas se dejan sólo dos brazos y en cada uno tres pulgares, “la cepa cuanto más bajo y más atronconao se pode, mejor” (Crescencio Valle, Valdemanco). La vid se cura con azufre tres veces: a principios de julio, cuando las uvas empiezan a formarse y cuando están como guisantes. Se cosechan en septiembre y octubre.